La terapia es un camino de crecimiento

La terapia es un camino de crecimiento.

La primera etapa es la de la partida del viaje: el paciente decide acudir en demanda de ayuda para superar una crisis o enfermedad de algún tipo.

En terapia se cruza un umbral que consiste en una decisión voluntaria y consciente de querer mirar hacia dentro y entregarse a la búsqueda de otra manera de ser. A lo largo del camino el paciente descubre introyectos, recoge proyecciones e integra polaridades.

Al final del camino le espera el redescubrimiento de sí mismo pues las fuerzas buscadas y ganadas han estado siempre dentro de su corazón.

jueves, 16 de marzo de 2017

La depresión y el cuerpo

                                       
                                                Resultado de imagen de depresion



             No existe perturbación mental que a la vez no sea física. La persona deprimida lo está tanto física como mentalmente. Ambas cosas son en realidad una sola. La creencia de que "todo está en la cabeza" es la gran ilusión de nuestro tiempo, ignorando la realidad de que la vida en todas sus manifestaciones es un fenómeno físico. Y como es el espíritu el que mueve a la persona también podemos decir que el individuo deprimido sufre una depresión de su espíritu.

            Cuando las cuerdas de un violín están bien afinadas, vibran y emiten sonido. Uno, entonces, puede tocar una canción alegre o triste, un canto fúnebre o una oda de gozo. Pero si las cuerdas no están bien afinadas, el resultado será una cacofonía. Si están flojas y sin tono, no darán ningún sonido. El instrumento está muerto, incapaz de responder. Esa es la condición de la persona deprimida, que es incapaz de responder. La incapacidad para responder es lo que distingue la situación del deprimido de cualquier otra condición emocional. Nada es capaz de evocar una respuesta en la persona deprimida; la perspectiva de placer, a menudo sólo servirá para ahondar la depresión.

            La autoexpresión, la expresión del self,  es una necesidad básica de todos los seres humanos y de todas las criaturas. Esa vía está cerrada en las personas con depresión. La depresión supone una pérdida de sentimientos La expresión emocional se activa y se trabaja en terapia, y es muy importante en la depresión porque

                                         DEPRESIÓN= IRA + IMPOTENCIA

         Porque no es que el deprimido carezca de energía sino que en realidad utiliza parte de su energía para reprimir y aplastar sus emociones. La tarea terapéutica es proporcionar al paciente la comprensión y los medios para que lleve a cabo su liberación.

Del libro "La depresión y el cuerpo" de Alexander Lowen.


viernes, 22 de enero de 2016

TERAPIA CORPORAL

       

       Es un viaje  hacia uno mismo, el más emocionante.
      Ayuda a integrar aspectos de la personalidad que están en conflicto y que nos impiden avanzar en la vida. Una vía de descubrimiento personal para ganar bienestar y salud desde el respeto y la aceptación de uno mismo. 
      Conectar con tu mundo interno, integrar las emociones y reconectar con la creatividad y la energía vital. Percibir a tiempo los verdaderos mensajes del cuerpo facilita una mayor comprensión de quiénes somos y qué necesitamos mejorando la salud y la fluidez mental.
      Aprender a expresar lo que las palabras no pueden conseguir ayuda a sanar el cuerpo y la mente.
    La sensación corporal, la postura que acompaña a nuestro decir, es un lenguaje distinto al hablado que está procesado por nuestra corteza cerebral y modificado por todos los condicionamientos a lo largo de nuestra vida.
      El cuerpo tiene su propio lenguaje y se manifiesta a través de sensaciones, pulsos, dolores, movimientos involuntarios, etc.
      La educación recibida y la experiencia vital nos han enseñado a dejar en un segundo plano toda esta información valiosa reemplazándola por mensajes ajenos a nuestra propia percepción que dan lugar a estrés, contracturas, debilidad y, en muchos casos, síntomas que derivan en enfermedades.
     Ya desde Hipócrates se tomaba en cuenta el factor psicológico en la etiología de la enfermedad.Una persona enferma sufre además transtornos de ánimo, frustración, desesperación, depresión, alteración del sueño...
     Forzar el ánimo para ser optimista, positivo o decirse a sí mismo que no tiene derecho a sentirse mal porque hay otros que lo están pasando peor no nos ayuda a sanar. La terapia a través del cuerpo se realiza en sesiones individuales o grupales donde la persona puede explorar su ritmo corporal, tensiones musculares y creatividad expresiva en un ambiente de confidencialidad y apoyo mutuo al tiempo que aprende aspectos esenciales del enfoque gestáltico, como el “darse cuenta”, la conciencia, la presencia, las polaridades, las sensaciones, las emociones y la escucha. 
     Todo ello con el objetivo de volver a conectar con nosotros mismos para reconocernos, aceptarnos y sanarnos.

viernes, 28 de agosto de 2015

Terapia de Grupo


    La terapia grupal gestáltica trabaja con la problemática de los diferentes miembros del grupo. Se pueden abordar situaciones individuales que crean conflicto y trabajarlas dentro del grupo. Estas situaciones tienen un eco en el resto de las personas movilizando a cada una diferentes emociones y escenas de su vida.
      Cada individuo, cada familia construye su forma de ver e interpretar la vida, lo cuál ayuda a crecer y avanzar pero también nos limita. Prejuicios, temores, experiencias positivas o negativas de nuestros mayores, forman parte de nuestro bagaje hasta el punto de no ser capaces de discernir qué es nuestro personal o qué es un modelo heredado que nos condiciona y reduce nuestra capacidad de elegir.
    La terapia grupal crea un nuevo campo en el que cada individuo comienza un nuevo aprendizaje. Aprende a relacionarse con otros de forma diferente a cómo lo hacía anteriormente pues puede comprobar que muchas de las cosas que le afectan le pasa también a las demás personas gracias al espacio creado en que los participantes comparten sus percepciones, sentimientos, su forma de ver la vida. Así, puede darse cuenta de hasta qué punto estaba condicionado por la forma en que se relacionaba con su familia y su entorno anterior.

    Por otro lado se trabajan también las dinámicas y movimientos que acontecen y que tienen que ver con las relaciones que se establecen entre los participantes.

     La psicoterapia grupal se centra más en lo relacional y resulta más adecuada para aquellas personas que tienen dificultades en sus relaciones sociales. El grupo facilita la identificación emocional con la problemática de los demás y consigue la apertura al propio mundo interno.

     Dependiendo de la problemática se recomienda una o la otra, aunque es muy enriquecedor pasar por las dos experiencias, bien simultáneamente, bien alternativamente.

    Tanto la psicoterapia individual como la terapia grupal fomenta procesos creativos a la hora de responder a las diferentes situaciones cambiantes de la vida.
    También se familiariza con nuevas formas de resolución de problemas, representadas por las personas reales que están en la misma situación que él.
.    El encuentro es facilitado por el terapeuta que aporta teoría y técnicas terapéuticas, y ayuda para que el contenido de las sesiones pueda ser usado constructivamente. A su vez, protege a los participantes moderando el encuentro y evitando posibles reacciones excesivas o una selección incompatible.

FrecuenciaSemanalParticipantes:  Máximo 11 personas. Mensualidad:  90 euros (se pagan por adelantado al inicio de cada mes)
Duración: 2 horas.

miércoles, 8 de julio de 2015


Curso Septiembre 2015

"Tiempo para meditar".  

MEDITAR EN GRUPO  es crear un tiempo compartido en que todo el hacer se detiene. Un tiempo en el que aprendemos a entrar en estados profundos de relajamiento, restaurando  cuerpo y  mente, y recobrando el equilibrio.

Mediante la Meditación Mindfulness introducimos  en nuestras vidas  la escucha y el reposo como forma de recarga de  energía, al tiempo que realizamos  una búsqueda interior  para ampliar nuestra conciencia mediante la observación reposada de lo que nos está ocurriendo: reacciones fisiológicas,  emociones y pensamientos.

Tiempo para meditar es abrir un espacio de escucha interior,  y un espacio externo de comunicación con los integrantes del grupo que nos permita aprender acerca de nuestras emociones favoreciendo el crecimiento personal.

Organizado por Mª Paz Enríquez Fernández, Psicóloga, Terapeuta Gestalt y Sistémica.

Lugar de celebración: Carmelo Torres 7-B, bajo, Jaén.
Horario los siguientes miércoles de 19,00 a 20,30 horas:  9 y 23 de Septiembre;  7 y 21 de Octubre; 4 y 18 de Noviembre;  3 y 17 de Diciembre.

Precio del curso: 90 euros. Para formalizar la inscripción hay que ingresar dicho importe en la cuenta de La Caixa 2100 2473 93 0210014410 haciendo constar el nombre completo y el concepto "Curso Meditación". Plazas limitadas.
Información y reservas: 
                                        -    Llamar al 616454281

-       o escribir a pazenriquezf@yahoo.es

jueves, 1 de enero de 2015

Todo aquel interesado en su desarrollo personal es un alquimista que persigue la transformación interior.


                                   
Proceso de individuación (Jung)/ proceso de integración (Gestalt).
                                      
                         


A lo largo de la vida vamos creciendo interiormente, superando conflictos, madurando. Es un proceso de transformación continuo que Carl Jung denomina INDIVIDUACION, y la Gestalt INTEGRACIÓN, y se traduce en una serie experiencias psíquicas que hay que atravesar y superar.

Cuando se producen bloqueos y ese proceso de transformación no puede completarse la persona queda bloqueada en la neurosis. El trabajo conjunto de terapeuta y paciente permite superar estos bloqueos que obstaculizan ese desarrollo natural de la vida psíquica. Así, en el proceso terapéutico son directamente observables esos fenómenos en los pacientes conforme avanzan hacia la integración de las partes rechazadas o negadas de sí mismos que la terapia propicia.

Poder identificar las fases de ese proceso ayuda al paciente a aventurarse en ese proceso de cambio sin temor a la tormenta emocional que suele acompañar a todo proceso de cambio. Carl Jung se dio cuenta del paralelismo existente entre los fenómenos que se producen en el paciente cuando está atravesando ese proceso de desbloqueo y transformación y los que observaban los alquimistas cuando buscaban en sus laboratorios la piedra filosofal. A primera vista este proceso psicológico y la pseudo-química de la alquimia no parecen tener nada que ver, pero en los dos procesos se atraviesa por las mismas fases:

Nigredo La inmersión en la materia prima que, mediante una serie de operaciones, se transformará en "Oro Filosofal" Para Jung esta primera fase corresponde a la integración del aspecto "oscuro" de la psique humana, esto es, de todas aquellas emociones, intuiciones, percepciones y pensamientos que se han rechazado a lo largo de la vida por considerarlos inapropiados o defectos indeseables en el vivir del día a día con sus actividades cotidianas.

La Albedo El siguiente paso es la integración consciente. El ser humano, tanto física como psíquicamente, es un conglomerado de opuestos. Sucede en la oscuridad, a veces en la depresión más profunda es donde nace la personalidad nueva. Cuando uno está al cabo de sus fuerzas y deja de luchar, en ese momento tiene lugar la conjunctio, y se resuelve el conflicto interno. "Los participantes en la "boda alquímica"se trata de una íntima unión de los componentes de nuestra propia personalidad. A lo que se alude es a una unificación de los contrarios internos en el Sí-Mismo". En esta etapa es frecuente que el paciente sueñe con bodas, embarazos o niños recién nacidos.

La Rubedo La última etapa de la Alquimia es la "Rubedo" , donde se alcanza el "cuerpo de diamante". Es el logro de la integración.

Desde el punto de mira de la Gestalt se parte en ese proceso de un estado en el que los síntomas característicos son la percepción distorsionada de la realidad, angustia, somatizaciones, conductas negativas consigo mismo, aislamiento o insatisfacción.

Los cinco estratos a atravesar son los siguientes:

El estrato falso en el que interpretamos ser aquello que no somos.

El estrato fóbico en el que nos volvemos evitativos: “ no debo sentir tal cosa o de tal manera”.

El impasse: en este estrato se produce la sensación de estar atascado, de no estar vivo.

Estado implosivo: la energía está inmovilizada, es la fase de paralización causada por la represión de todo lo afectivo.

Estrato explosivo: la energía retenida rompe las barreras e inunda a la persona dándole sensación de angustia y miedo en un principio, para después transformarse en una sensación de vida nueva y plenitud, como de ocupar mayor espacio en el mundo.

En cualquiera de esas fases el proceso se puede bloquear a causa de la angustia que se experimenta lo que hace que muchos la detengan y vuelvan al estrato fóbico-evitativo. La integración es un proceso que nos lleva a la maduración, pero que solemos impedir activamente levantando barreras emocionales y desensibilizándonos. Proceso alquímico, proceso gestáltico, son 2 formas diferentes de describir el proceso terapéutico.

martes, 2 de diciembre de 2014

Terapia sistemica/familiar en Jaén


           TERAPIA SISTEMICO CONSTRUCTIVISTA: 

      Este modelo aporta herramientas de intervención eficaces para tratar las diferentes problemáticas o patologías que puedan surgir en el contexto familiar o de algunos de sus miembros, que se pueden presentar en las diferentes fases de la vida. 

      La terapia sistemica constructivista surge en la segunda mitad del S.XX del encuentro de varios estudios y descubrimientos que suponen un nuevo paradigma para las ciencias naturales y sociales; el enfoque Sistémico. La motivación de buscar un nuevo modelo teórico y de intervención en psicología nace de las investigaciones sobre las patologías severas (esquizofrenia, anorexia, bulimia, adicciones…) donde las terapias tradicionales no conseguían resolver los problemas.  Esto produjo la necesidad de efectuar una abstracción en el pensamiento de los terapeutas, que comenzaron a entender la comunicación humana y los sistemas (personas, parejas, familias, etcétera) como organismos estructurados, donde el todo era más que la suma simple de sus componentes, y donde la sintomatología individual era una parte del patrón comunicacional del sistema. 

   Esta nueva forma de entender la Familia provocó el desplazamiento de una visión intrapsíquica a un abordaje relacional, que facilitó la emergencia de fenómenos nuevos (que siempre estuvieron ahí y sin embargo pasaban desapercibidos) necesarios para comprender y elaborar técnicas de intervención para tratar las problemáticas que provocan el sufrimiento de las familias, o de alguno de sus miembros, en las diferentes fases de la vida propias a su evolución, así como las dificultades relacionadas con la pertenencia a sistemas sociales (empresa, institución…) de características patológicas.

viernes, 9 de mayo de 2014

LA ENVIDIA




SUPERAR LA ENVIDIA


     La envidia es una emoción que todos hemos sentido en alguna que otra ocasión. Sentir envidia no tiene por qué ser negativo, pues ante esta emoción se nos presenta una oportunidad de crecimiento personal y de mejora de nuestra autoestima.

    Cuenta la leyenda que una serpiente vio a una luciérnaga y la empezó a perseguir. Esta huía con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir. Huyó un día, y la serpiente no desistió; dos días, y la víbora seguía tras ella. En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacer tres preguntas?
- No acostumbro, pero como te voy a devorar, pregunta- respondió la serpiente.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimentaría?- preguntó la luciérnaga.
- No.
- ¿Te hice algún daño?
- No.
- Entonces, ¿por qué quieres devorarme?
- Porque no soporto verte brillar.
    La palabra envidia proviene del latín “invidere”: mirar con malos ojos. Todos la reconocemos. Nadie es ajeno a ella. Cuando nos miramos en el espejo de la envidia siempre nos parece que los demás tienen, o son más que nosotros y nos sentimos frustrados.
Decía Ovidio: “La envidia hace parecer más abundantes las mieses de los campos ajenos y más rico en leche el rebaño del vecino”.
Nos hace desear no ser quienes somos y que el otro no sea quien es o no tenga lo que tiene. ¿Cómo detectamos la envidia? Es un dolor concebido en el pecho o una especie de encogimiento del espíritu debido al bien y a la prosperidad de otro. En este encogimiento hay una herida que produce dolor y tristeza.

UN ESPEJO DEFORMANTE
La envidia se asienta en la inseguridad causada por el desconocimiento del propio potencial y cualidades. Al no conocernos, no nos valoramos y construimos una autoestima deficiente. Esta falta de confianza nos mueve a compararnos constantemente con los demás. Y siempre habrá alguien más alto, más rápido, más inteligente, más culto más bondadoso y con más dones que nosotros. El espejo de la envidia siempre nos muestra nuestra incapacidad.
Una cosa es sentir envidia y otra permitir que la envidia dirija nuestra vida. Cuando no aprendemos a canalizar la envidia de forma ecológica e inteligente, la envidia se convierte en contaminante y destructiva. No sólo para los demás sino, y muy especialmente, para nosotros mismos.
¿Cuándo aparece la envidia? Cuando otra persona sobresale y se cree que no se lo merece, cuando se siente amenazado su estatus.
El envidioso siempre lleva una máscara puesta porque socialmente, la envidia no está bien vista y mostrarla sería motivo de vergüenza. Así, finge y reprime la ira, la indignación y la frustración que le provocan los éxitos y bienes conseguidos por el otro. El descontento y su propia infelicidad son sus consecuencias.
La energía de la envidia intenta destruir a la persona envidiada minimizando sus logros, minando su prestigio, contaminando en forma de rumores, murmuración o medias verdades, mintiendo o menospreciando al otro. La envidia se convierte patológica cuando desaparece cualquier forma de generosidad y aflora la insatisfacción y la amargura; cuando uno deja de sentir alegría por las cosas buenas y siente una “alegría insana” por los males que afligen al otro.

COMO RECICLAR LA EMOCIÓN.

- Dar nombre a la emoción, para esto se requiere valor y honestidad y es el primer paso para gestionar la envidia creativa.
- Traducir la envidia: ¿Qué me dice la envidia acerca de cómo me relaciono conmigo mismo? ¿Qué me dice acerca de cómo me relaciono con los demás? ¿Qué me dice sobre mi proyecto de vida?
Cuando hayas identificado las informaciones de la envidia, elige tres puntos de trabajo. Por ejemplo, “mejorar mi autoconocimiento y detectar diez puntos fuertes”, “mejorar la conducta generosa reconociendo y expresando a diario lo que me agrada de los demás y de mí” y “dejar de compararme constantemente con los demás”.
Finalmente debes diseñar un plan con objetivos concretos para trabajar las líneas de mejora detectadas.
Centrarse en el crecimiento personal es más laborioso y lento que otras medidas, pero este trabajo de autoconocimiento irá repercutiendo progresivamente en la mejora de la autoestima. Centrarte en tu propia mejora personal. Si inviertes la energía emocional e intelectual en el cumplimiento de tu proyecto de vida y en la mejora de tu mundo, no dejarás espacio, ni tiempo, ni energía disponible para la construcción de la envidia. Porque toda la energía que se dirige a crear no se dirige a destruir. Elegir está en tus manos.