La psicoterapia junguiana enfatiza la conciencia de uno mismo y del mundo, nos ayuda a descubrir nuestro auténtico ser partiendo de la experiencia propia, sin tener que perder nuestra energía luchando eternamente con nosotros mismos, es decir divididos. Nos conecta con la propia esencia del ser único que somos. La terapia sistémica contempla al paciente en su contexto familiar y cómo este ha influido en la construcción de nuestra identidad.
La terapia es un camino de crecimiento
La terapia es un camino de crecimiento.
La primera etapa es la de la partida del viaje: el paciente decide acudir en demanda de ayuda para superar una crisis o enfermedad de algún tipo.
En terapia se cruza un umbral que consiste en una decisión voluntaria y consciente de querer mirar hacia dentro y entregarse a la búsqueda de otra manera de ser. A lo largo del camino el paciente descubre introyectos, recoge proyecciones e integra polaridades.
Al final del camino le espera el redescubrimiento de sí mismo pues las fuerzas buscadas y ganadas han estado siempre dentro de su corazón.
La primera etapa es la de la partida del viaje: el paciente decide acudir en demanda de ayuda para superar una crisis o enfermedad de algún tipo.
En terapia se cruza un umbral que consiste en una decisión voluntaria y consciente de querer mirar hacia dentro y entregarse a la búsqueda de otra manera de ser. A lo largo del camino el paciente descubre introyectos, recoge proyecciones e integra polaridades.
Al final del camino le espera el redescubrimiento de sí mismo pues las fuerzas buscadas y ganadas han estado siempre dentro de su corazón.
lunes, 16 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
Relajación basada en Mindfulness o Atención Plena dirigida a estudiantes de bachillerato.
Los estudiantes de bachillerato se enfrentan a cargas académicas que, a menudo, les desbordan. Si el rendimiento es bajo o menor del esperado se considera que han estudiado poco o que les falta interés, pero hay que tener en cuenta que el estudio genera altos niveles de estrés y ansiedad. El estrés en el ámbito académico provoca déficit de atención y concentración, dificultades para memorizar y resolver problemas, déficits en las habilidades de estudios. La ansiedad hace que valoren negativamente sus capacidades.
Los estudiantes con ansiedad tienden a focalizar su atención en la dificultad de la tarea, así como en los fracasos académicos o en su falta de habilidad, es decir, la ansiedad altera las funciones psicológicas del alumno que ven disminuidos los procesos de memoria, atención y concentración. Fomentar las estrategias basadas en el autocontrol aumenta la atención y mejora el autoconocimiento, produciendo un efecto positivo sobre el rendimiento académico.
La atención es un aspecto fundamental a la hora del estudio. Este proceso incluye varias fases, en las cuales están: la percepción sensorial, la atención consciente enfocada y sostenida sin distracciones, el pensamiento (codificación, descodificación, organización, integración) y finalmente la memoria. La psicología está utilizando en los últimos años el método Mindfulness como técnica o método clínico de intervención, entrenando la atención plena enfocada y sostenida conscientemente en el tiempo y sin distracciones, mejorando con ello los niveles atencionales.
Habitualmente tratamos de controlar el estrés diciéndonos a nosotros mismos que debemos estar calmados, lo cual nos pone aún más nerviosos. Si tratamos de controlar la respiración cuando está agitada, nos sentiremos aún peor; si tenemos mucha ansiedad y pretendemos controlarlo voluntariamente probablemente obtengamos el efecto contrario. Como demuestran multitud de estudios, la forma más efectiva de "controlar" esas actividades involuntarias e indeseadas es dejarlas estar, dejar que ocurran, observarlas con la menor interferencia posible, y permitiendo que los servomecanismos biológicos las regule automáticamente.
El Mindfulness puede entenderse como atención y conciencia plena a lo que sucede en el momento actual sin juzgarlo. Pretende que la persona se centre en el momento presente de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento. Se trata de aprender a autoobservarnos, a contemplar con serenidad todo cuanto ocurre dentro de nosotros, sensaciones físicas, emociones, pensamientos que acudan a nuestra mente, ser conscientes de todo ello, experimentarlo sin juzgarlo y seguir serenamente centrados en la respiración. Con ello aumenta la capacidad de mantener la atención y hacer caso omiso de las distracciones.
Lo positivo y negativo, lo perfecto e imperfecto en su diversos grados son aceptados como experiencias naturales, normales. Obviamente resulta más grato experimentar algo positivo pero se acepta como igualmente natural la vivencia de lo desagradable. Se trata de aceptar las experiencias, y las reacciones a ellas, como naturales, normales. Se trata de centrarse en el momento actual sin hacer ningún tipo de valoración y aceptando la experiencia como tal. Por ejemplo, si atendiendo a las sensaciones corporales el pensamiento se va a otros asuntos alejados de la tarea, una vez que la persona se da cuenta, no se siente contrariada sino que lo observa, lo acepta “me doy cuenta de que estaba distraída pensando en tal cosa” y simplemente vuelve a atender a las sensaciones y tareas en que está implicado.
Durante la meditación se normalizan las reacciones fisiológicas, disminuye la tensión y la ansiedad, se incrementa la atención y la capacidad de concentración y se entrena de forma metódica la atención y la concentración mental. El estado meditativo es distinto del estado de relajación o sueño, pues en la meditación se produce un incremento en el nivel de alerta en lugar de una reducción ganando en claridad mental.
LA VOZ DEL SÍNTOMA
El cuerpo "habla" y muchas veces "grita" a través de la enfermedad y del síntoma. Habla y grita porque el cuerpo es el único medio por el cual hay posibilidad de expresión, dado que a nivel consciente existen barreras que no posibilitan esa salida para una integración completa de mente cuerpo y emoción.
Darle voz a nuestro cuerpo, a nuestras partes internas no reconocidas es uno de los caminos para una verdadera unión con el "Ser" que somos y con nuestra "verdad". El conocimiento de uno mismo, el crecimiento personal, no puede dejar de lado al cuerpo que lo sostiene, que ha acumulado sensaciones, vivencias, sonidos, amor, recuerdos, conocimientos. Este cuerpo tiene su lenguaje. Aprenderlo implica sobre todo ejercitar "la escucha". Si escuchamos la parte de nuestro cuerpo que se queja, que duele, que no se encuentra sana, la distinguimos del resto para darle su espacio para hacerse oír. Esta parte distinguida, como puede ser un órgano no sano por ejemplo, revela una relación negativa con nosotros mismos y aspectos que nos son propios que no queremos reconocer.
Transcribiré partes del libro "Enfermedad, Síntoma y Carácter" de la Nana Schnake en el cual relata experiencias con pacientes que presentaban diversas patologías. Los ejemplos son muy reveladores de cómo se puede trabajar a nivel psicoterapeutico una enfermedad acompañando al tratamiento médico.
"El primer paso es entender y vivenciar el verdadero mensaje de la enfermedad, y desde allí intentar que la persona se conecte con los aspectos negados o rechazados de sí misma.
En nuestra ignorancia u olvido de aspectos fundamentales de nuestro cuerpo, no es fácil de hablar de estos mecanismos inconscientes, inadvertidos, reprimidos o mantenidos fuera de nuestra consciencia para que no choquen con la realidad. Más aún cuando esas características de nuestros órganos de oponen a nuestra idealización.
La verdad es que es tan poco lo que sabemos de nosotros mismos, que no puede sorprendernos que dejemos fuera todos los aspectos que nos parecían inútiles o negativos. Y sin embargo, el organismo que somos necesita mantener en armonía una tan amplia y compleja variedad de elementos que no puede negarle presencia ni valor a ninguno.
Cuando facilitamos que la persona se ponga en contacto con un órgano, al que está culpando de la enfermedad o un síntoma, no nos conformamos con que corrija la información equivocada y suprima la pelea (aunque eso ya es un logro para la enfermedad misma): la colocamos en el lugar del órgano hasta que logre sentir y vivenciar la característica más esencial de ese órgano y la que más combate.
Por ejemplo, si una persona que habla con sus arterias, porque tiene hipertensión arterial, se describe como incapaz de "dejar pasar nada sin controlarlo", ya que es persona y son demasiado complejas sus funciones tampoco puede ser muy flexible, es frecuente que la primera vez que se ponga en el lugar de una arteria, a lo sumo pueda repetir las características de éstas, sin asumirlas con todo el cuerpo. Con un buen manejo del diálogo, el terapeuta puede facilitar que aún el más resistente de los pacientes, tendido en el lugar de una arteria y teniendo que repetir el discurso de ésta con verdadero compromiso -sin sentirse inferior o poca cosa por ser "solo" una arteria- llegue a sentirse absolutamente relajado y plácido mientras dice:
Nací para esto, para dejar pasar el impulsar la sangre tal como viene, no tengo que controlarla, ella sabe lo que trae y lo que entrega, y mi flexibilidad le permite avanzar, es tan cómodo tener el camino trazado.
En este momento, esa persona vivencia, quizás por primera vez desde su infancia, lo que es la tranquilidad y la confianza de dejar que algo pase sin necesidad de controlarlo, o lo que es sentir la flexibilidad.
Ese sentir es el inicio de que un verdadero cambio ocurra. El ser flexible es ahora una mandato organísmico, que puede protegerlo de un derrame cerebral, y no simplemente de un cambio caracterológico para complacer a quienes lo rodean.
Esto es algo absolutamente diferente de una mera comprensión intelectual, ya que no es fácil ser arteria cuando hemos desarrollado grandes aptitudes para retener y controlar todo, y sin ellas no podemos ser. Cuando la vivencia nos lleva claramente a una sensación, la asociación de recuerdos y situaciones se nos hace presente de un modo incontenible y es allí donde el terapeuta tiene que colaborar con el paciente para facilitar el resolver -en el Aquí y Ahora- situaciones inconclusas.
En general, podemos decir que los "Darse Cuenta" producidos se mantienen y se pueden llegar a producir cambios profundos, cuando las personas están fuertemente motivadas por la necesidad o urgencia de revertir la situación actual, que es por ejemplo, el caso de las mujeres que sienten que se acerca una edad crítica y que no han quedado embarazadas. En estos casos, el trabajo con el útero les muestra características que han rechazado violentamente y que no parecen dispuestas a revertir o a ver siquiera algo positivo en ellas. Al contactarse vivencialmente con su útero y ver las cualidades que él tiene para el papel que debe desempeñar, por lo menos dejan de pelear con esas características y luego de "algún" trabajo terapéutico con su madre o con quien sienten negativo y peyorativo del hecho de ser mujer, se producen cambios caracterológicos y, frecuentemente, lo que tanto ansiaban: embarazarse."
Adriana Schnake. "Enfermedad, síntoma y carácter". ed. Cuatro Vientos
El título de este texto está sacado de un libro escrito por la psicoterapeuta y médico chilena Nana Schnake. A lo largo de toda su experiencia ha escrito varios libros, y al menos dos de ellos dedicados a la enfermedad y su relación con nuestro mundo emocional y de su funcionamiento a través de nuestros diferentes caracteres.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
La angustia

Dentro del proceso terapéutico, tarde o temprano, el estado de angustia se presenta en las personas que acuden a la misma. Hay personas que acuden a terapia experimentando una fuerte angustia y hay otras que la atraviesan dentro del proceso de darse cuenta de cómo actúan consigo mismos y con los demás, al comenzar a poner luz sobre su propio actuar inconsciente.
La actitud automática con la que se suele enfrentar a la angustia es la de pedir recetas para eliminarla. La pregunta habitual es: "¿Cómo puedo hacer para no sentir ésto que estoy sintiendo? ¿Cómo puedo quitarme de encima esta angustia?". Lo que no sabe la persona que pide semejante receta es que la clave de su salud y su bienestar está justamente en saber qué está obstaculizando dicha angustia.
El origen de la angustia se encuentra en la energía que no pudo seguir su camino de expresión para la satisfacción de una necesidad. Estas necesidades insatisfechas, sean al nivel que sean, pulsan hacia su satisfacción porque esta es su naturaleza. Al mismo tiempo los mecanismos de defensa actúan para que no se produzca esta expresión, porque en algún momento de la historia de la persona esta expresión fue experimentada como riesgosa. Por ejemplo, si una persona siempre fue "niño bueno", y durante su vida se ha "portada bien" y ha dicho sí a todo y sólo así ha sentido aceptación de su entorno, sentirá angustia ante situaciones en las que tenga que decir no; sentirá angustia ante su necesidad de manifestar rabia o enfado, porque es en ese momento en el cual se activarán los mecanismos de defensa y le dirán: "no, no puedes hacer eso, sino no serás querido y aceptado". Es por ello que la única forma de transformar la angustia en salud no se encuentra en dar recetas para evitar la angustia, sino comenzar a explorar qué nos quiere decir ese estado, qué necesidad oculta y así darle sanamente una salida.
Una clave está en vivir el presente, el aquí y ahora, porque como indicó Fritz Perls la angustia es la brecha entre el ahora y el después. Volviendo al ejemplo de la persona que siente angustia al expresar su enfado por miedo a no ser aceptado, si se encuentra en su Aquí y Ahora, siendo honesto con lo que siente, expresando lo que le pasa, sin estar en el "después no me aceptarán", la angustia desaparece.
El origen de la angustia se encuentra en la energía que no pudo seguir su camino de expresión para la satisfacción de una necesidad. Estas necesidades insatisfechas, sean al nivel que sean, pulsan hacia su satisfacción porque esta es su naturaleza. Al mismo tiempo los mecanismos de defensa actúan para que no se produzca esta expresión, porque en algún momento de la historia de la persona esta expresión fue experimentada como riesgosa. Por ejemplo, si una persona siempre fue "niño bueno", y durante su vida se ha "portada bien" y ha dicho sí a todo y sólo así ha sentido aceptación de su entorno, sentirá angustia ante situaciones en las que tenga que decir no; sentirá angustia ante su necesidad de manifestar rabia o enfado, porque es en ese momento en el cual se activarán los mecanismos de defensa y le dirán: "no, no puedes hacer eso, sino no serás querido y aceptado". Es por ello que la única forma de transformar la angustia en salud no se encuentra en dar recetas para evitar la angustia, sino comenzar a explorar qué nos quiere decir ese estado, qué necesidad oculta y así darle sanamente una salida.
Una clave está en vivir el presente, el aquí y ahora, porque como indicó Fritz Perls la angustia es la brecha entre el ahora y el después. Volviendo al ejemplo de la persona que siente angustia al expresar su enfado por miedo a no ser aceptado, si se encuentra en su Aquí y Ahora, siendo honesto con lo que siente, expresando lo que le pasa, sin estar en el "después no me aceptarán", la angustia desaparece.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Psicoanálisis junguiano. Entrevista a Marie-Louise von Franz
R. B.- Si se quisiera renovar la enseñanza práctica de la psicología de Jung para el hombre de la calle ¿qué diría usted?
En el pasado, era natural para todo hombre tomar en consideración sus sueños, vea la Biblia , por ejemplo. Ciertos sueños han decidido el destino de la humanidad. El sueño es la voz del instinto humano, que puede darnos un consejo en situaciones donde la pura razón no es suficiente; por ejemplo, puede indicar el futuro. En nuestro mundo moderno, la naturaleza ya no es el más grande de los peligros para el hombre, ahora lo es el hombre mismo por el estado de su alma. Por ejemplo, la bomba atómica, el terrorismo, las locuras políticas (como el nazismo), etc. Jung muestra un camino que nos permite evitar estos peligros.
Nuestro mundo consciente oficial sufre de un conflicto entre la religión cristiana y las ciencias naturales (a menudo materialistas y racionales). Los símbolos de la alquimia reúnen estos dos mundos. Aparecen espontáneamente en muchos sueños modernos. El paciente de “Psicología y Alquimia” era un físico. En el simbolismo de la alquimia se encuentra anticipada una reunión del mundo del alma y de la materia.
R. B.- ¿Qué piensa usted del paralelo entre la psicología de Jung y la física nuclear?
MLvF.- Las hipótesis fundamentales de la física son imágenes arquetípicas, es decir, energía, partículas, etc. Son entonces en último análisis imágenes psíquicas (mentales). Al contrario, si se desciende hasta las capas más profundas del inconsciente, se llega a una capa que no es puramente psíquica, sino que parece reflejar hechos fisiológicos, o más bien atómicos. Es como si uno se aproximara a una realidad única por dos costados diferentes, que no es psíquica ni tampoco material, el “misterio del ser o de la vida” que trasciende nuestra comprensión. Porque los modelos que el hombre se hace se reencuentran, ya sea que se aproximen desde el costado material o el psíquico.
R. B.- ¿Qué significa la alquimia para el hombre contemporáneo?
MLvF.- Nuestro mundo consciente oficial sufre de un conflicto entre la religión cristiana y las ciencias naturales (a menudo materialistas y racionales). Los símbolos de la alquimia reúnen estos dos mundos. Aparecen espontáneamente en muchos sueños modernos. El paciente de “Psicología y Alquimia” era un físico. En el simbolismo de la alquimia se encuentra anticipada una reunión del mundo del alma y de la materia.
En el pasado, era natural para todo hombre tomar en consideración sus sueños, vea la Biblia , por ejemplo. Ciertos sueños han decidido el destino de la humanidad. El sueño es la voz del instinto humano, que puede darnos un consejo en situaciones donde la pura razón no es suficiente; por ejemplo, puede indicar el futuro. En nuestro mundo moderno, la naturaleza ya no es el más grande de los peligros para el hombre, ahora lo es el hombre mismo por el estado de su alma. Por ejemplo, la bomba atómica, el terrorismo, las locuras políticas (como el nazismo), etc. Jung muestra un camino que nos permite evitar estos peligros.
Nuestro mundo consciente oficial sufre de un conflicto entre la religión cristiana y las ciencias naturales (a menudo materialistas y racionales). Los símbolos de la alquimia reúnen estos dos mundos. Aparecen espontáneamente en muchos sueños modernos. El paciente de “Psicología y Alquimia” era un físico. En el simbolismo de la alquimia se encuentra anticipada una reunión del mundo del alma y de la materia.
R. B.- ¿Qué piensa usted del paralelo entre la psicología de Jung y la física nuclear?
MLvF.- Las hipótesis fundamentales de la física son imágenes arquetípicas, es decir, energía, partículas, etc. Son entonces en último análisis imágenes psíquicas (mentales). Al contrario, si se desciende hasta las capas más profundas del inconsciente, se llega a una capa que no es puramente psíquica, sino que parece reflejar hechos fisiológicos, o más bien atómicos. Es como si uno se aproximara a una realidad única por dos costados diferentes, que no es psíquica ni tampoco material, el “misterio del ser o de la vida” que trasciende nuestra comprensión. Porque los modelos que el hombre se hace se reencuentran, ya sea que se aproximen desde el costado material o el psíquico.
R. B.- ¿Qué significa la alquimia para el hombre contemporáneo?
MLvF.- Nuestro mundo consciente oficial sufre de un conflicto entre la religión cristiana y las ciencias naturales (a menudo materialistas y racionales). Los símbolos de la alquimia reúnen estos dos mundos. Aparecen espontáneamente en muchos sueños modernos. El paciente de “Psicología y Alquimia” era un físico. En el simbolismo de la alquimia se encuentra anticipada una reunión del mundo del alma y de la materia.
martes, 22 de noviembre de 2011
Adriana Schnake: Polaridades
Pensar según opuestos tiene hondas raíces en el organismo humano. La diferencia según opuestos es una cualidad esencial de nuestra mentalidad y de la vida misma.
Existen los opuestos, y obviamente no habría ninguna necesidad de reconciliación entre ellos si no hubiera una pelea o un conflicto en el cual se viven como excluyente uno del otro; incluso ni siquiera reconocemos la existencia de una de las polaridades.
Cuando nosotros trabajamos opuestos en nuestros pacientes, generalmente aparecen guerras espantosas, una parte es la que impide ser, crecer y vivir a la otra. Las cosas que se puede decir una persona a sí misma son insólitas, los grados de descalificación, violencia y crueldad que puede tener una persona con su otro yo, digamos, son increíbles. Lo obvio es que esta pelea es algo inventado, neurótico, artificial, y que esa persona que tenemos al frente es una sola; por lo tanto, no tenemos ninguna duda de que si realmente asume el discurso de cada una de sus partes, con todo el cuerpo, en un espacio diferente para uno y otro, esto tiene que terminar en una reconciliación o por lo menos en una coexistencia pacífica porque ambos personajes habitan en una misma morada, y el cuerpo no acepta dividirse sino a expensas de graves consecuencias.
No sorprende que Perls centrara el trabajo de las polaridades en lo que él denomina "top-dog" y "under-dog", aunque permanentemente está aludiendo a otros opuestos dialécticos, como el contacto y el retiro, y explícita muy claramente cómo el contacto con las polaridades es lo que favorece nuestra capacidad de discriminar.
Es muy frecuente que nuestros pacientes y las personas en general se quejen de aspectos de sí mismos que sienten que los perjudican o de los cuales hablan sólo para dejar en evidencia que no tienen lo opuesto. A veces están absolutamente convencidos de que si cambiaran ese rasgo, todo sería diferente para ellos, y no pueden explicarse la persistencia con que aquella característica les aparece. Es el desconocimiento de las leyes de la dinámica gestáltica.
Trabajar con polaridades y con todo aquello que se exprese a través del cuerpo, dolores, contracturas, tensiones, etc., ha de ser lo más elemental en Terapia Gestáltica, y lo que le dará un sitio definitivo a Fritz Perls entre los descubridores que han aportado algo positivo al bienestar del hombre.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Leído en el libro de Carl Jung "Realidad del alma"
Esto decía Carl Jung en su obra "Realidad del alma": "Nada influye espiritualmente con más fuerza sobre el ser humano, y en particular sobre los niños, que la vida de los padres que no ha llegado a ser vivida.
Como los sueños nos dan noticias de la vida interior oculta y revelan componentes de la personalidad del enfermo que en el estado de vigilia sólo constituyen síntomas neuróticos, no es posible tratar al paciente de un modo exclusivo por y dentro del consciente, sino que se impone también la necesidad de tratar el inconsciente. Esto sólo es posible, de acuerdo con el alcance actual de nuestro saber, asimilando en amplia proporción el contenido del inconsciente a la conciencia."
Desde la Gestalt, ese trabajo de asimilar parte del inconsciente no se realiza únicamente con el trabajo de los sueños, se realiza ayudando al paciente a conectar consigo mismo de forma profunda en el momento presente, a trvés de la exploración de sus sensaciones, emociones, pensamientos...Se le llama Terapia de autenticidad porque lleva al paciente a disolver los bloqueos que le impiden conectar con su ser más profundo, viviendo y aceptando todo aquelloque surge de su interior sin rechazarlo. Para sanar, es preciso aceptarse primero.
Como los sueños nos dan noticias de la vida interior oculta y revelan componentes de la personalidad del enfermo que en el estado de vigilia sólo constituyen síntomas neuróticos, no es posible tratar al paciente de un modo exclusivo por y dentro del consciente, sino que se impone también la necesidad de tratar el inconsciente. Esto sólo es posible, de acuerdo con el alcance actual de nuestro saber, asimilando en amplia proporción el contenido del inconsciente a la conciencia."
Desde la Gestalt, ese trabajo de asimilar parte del inconsciente no se realiza únicamente con el trabajo de los sueños, se realiza ayudando al paciente a conectar consigo mismo de forma profunda en el momento presente, a trvés de la exploración de sus sensaciones, emociones, pensamientos...Se le llama Terapia de autenticidad porque lleva al paciente a disolver los bloqueos que le impiden conectar con su ser más profundo, viviendo y aceptando todo aquelloque surge de su interior sin rechazarlo. Para sanar, es preciso aceptarse primero.
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