La psicoterapia junguiana enfatiza la conciencia de uno mismo y del mundo, nos ayuda a descubrir nuestro auténtico ser partiendo de la experiencia propia, sin tener que perder nuestra energía luchando eternamente con nosotros mismos, es decir divididos. Nos conecta con la propia esencia del ser único que somos.
La terapia sistémica contempla al paciente en su contexto familiar y cómo este ha influido en la construcción de nuestra identidad.